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domingo, 23 de febrero de 2014

Masks (Fecha desconocida)

Con los ojos cerrados, se escucha y se siente todo con más claridad. Cuando se deja de escuchar, se abren más los ojos, y es más fácil sentir las gotas de la lluvia de ideas que te empapa constantemente. 

Ahí estaba él, brazos cruzados, sin escuchar nada. Atento a cada movimiento, a cada gesto, a cada mirada; observando con detenimiento cada minucioso y elaborado ataque que se forjaba en los actos de aquella mujer. ¿Que si la quiere? ¿Y cómo no lo haría? Es la fuente inagotable de sorpresas, es el misterio hecho persona, y cada paso que da lo lleva a algo excelente. ¿Que si lo hiere? ¿Y cómo lo sabría? Ni siquiera él mismo sabe cuando está herido: la sonrisa de una máscara se mantiene intacta, aún cuando los gestos del portador cambien.

Make the Spell (2012)

-Quiero ser bruja -dice la chica,
con el valor de su juventud-.
En su mirar, cadenas rotas,
deja atrás su esclavitud.

-Cierra los ojos, -dice el hechicero-
te llevaré a un sublime trance,
un poco inútil, sin embargo:
mezcla magia con romance.

Ella logra encontrar su cielo,
no está tan lejos de él,
la acuarela es su pasado,
pero él es el pincel.

Un lobo interrumpe el momento,
él su poder hace notar:
un círculo de luz
que la bestia no puede cruzar.

El lobo huye
al ver la multitud que se acerca,
espíritus de todo tipo aparecen
en aquella selva casi desierta.

La chica está en otro mundo,
es su deber protegerla,
unos vienen a dañarla,
otros quieren conocerla.

El conjuro correcto,
y los espíritus huyen,
sólo tres de ellos
en el inframundo no se escabullen.

-Arlene, -la abraza-
su presente y su pasado,
no deberías estar aquí:
no es lo que habíamos acordado.

-No pude evitarlo, -se excusa el chico-
quise ver cómo estaba.
-Está bajo mi cuidado,
y tu tiempo aquí se acaba.

Una cruz se hace en su pecho,
y la luz por él se expande.
-No harás -dice molesto-
que mi voluntad se ablande.

Quedan cuatro en el lugar,
Arlene se acerca y lo cura,
sus caricias son el viento,
ya no existen las torturas.

Le sonríe al otro espíritu,
que ante la chica se arrodilla.
-Ella te está esperando,
no tengas miedo, brilla.

Su pasado entra en su cuerpo,
y ella lo experimenta,
en su cuerpo una selva,
en su mente una tormenta.

-Debe parar -dice preocupado-.
-Aún no, el amor te ciega.
Ella estará bien, yo intercederé
si su pasado se niega.

Su nombre es Vladiamp,
el trance casi termina,
la ha tratado muy bien
así que debes tenerle estima-.

 -Despierta, cariño,
has tenido un sueño agitado,
todo pasó, no te preocupes
que yo aún estoy a tu lado.

Madre (2010)

De rodillas ante ti afirmo,
y es algo por lo que me aflijo,
que el ser humano siempre ha sido
el peor de todos los hijos.

No somos dignos de tal grandeza,
no sé para qué vivimos,
pues sólo de algo tengo certeza:
nacemos, crecemos... y destruimos.

Y la madre llora, llora,
pues se siente traicionada,
y pocos van a socorrerla
sin actitud desalmada.

Corre a saciar nuestra sed,
con agua pura, bebible;
como gesto de gratitud
la volvemos inservible.

Puso belleza ante nuestros ojos,
pero ¡vamos! ¿quién la quiere?
Mejor hacerla pedazos
y quedarnos con sus pieles.

Y la madre llora, llora,
y su dolor no se sacia,
pues hay quienes todavía
ríen de su desgracia.

¡Y tan buena es
que nos sigue dando todo!
y nosotros escupiéndola,
dañándola de todos modos.

Y pocos pueden ver,
su sangre que se derrama,
cambiando bosques por hojas,
cambiando bosques por llamas.

Y por cada gota de sangre,
de agua también una gota,
y aún no abrimos los ojos,
¿y el tiempo?... ¡se nos agota!

Y la madre llora, llora,
le piden piedad, más no la ayudan,
pues quieren tener ropa
aún dejándola desnuda.

Y la madre llora, llora,
del amanecer al ocaso,
y las lágrimas inundan,
arrastran casas a su paso.

Nosotros la hicimos llorar,
por nosotros está herida,
sino ayudamos, seguirá llorando,
hundiendo, quitando vidas.

Sólo de algo tengo certeza:

nacemos, crecemos... y destruimos.

Lujuria (2011)

Llevaba tiempo sin tomar una decisión tan buena como lo es haberme fijado en ti. Esa forma de expresarte, impregnando tus palabras con el misterio que te caracteriza, demostrando que, caminando por tus calles, a la vuelta de la esquina, siempre conseguiré algo nuevo y sorprendente. El sabor a lujuria que deja tu mano al escribir, tus palabras, tus besos, el danzar de tu lengua en mi boca. Lo suficientemente fuerte para perder la cordura, lo suficientemente débil para nunca saciarse. Sentado en la penumbra, leyendo tu carta, siento tus alas abrazarme, y cierro los ojos porque a donde sea que quieras volar conmigo, yo querré ir. Tu maestro y tu aprendiz, el que bebe de la fuente y la fuente, todo y nada, tu luz y tu oscuridad, tu amo y tu sirviente... Tu depredador y tu presa. Dos polos de lo mismo, jugando a cambiar de positivo a negativo, siempre uno contrario al otro, siempre atrayéndonos.

Lluvia de Fuego (2011)

Que te amarres a mi piel,
como lo hacen tus pulseras,
y mi pecho acariciado
con tu negra cabellera.

Mis dedos con avidez
cruzando toda frontera,
el aroma delicioso
del cadáver de la espera.

Y a la luz de las estrellas,
el vapor que el tacto emana,
el termómetro del cuarto
en silencio ya reclama.

Mi sudor te hace pura,
ya tu vida no es mundana,
desemboca un río de besos
y en tu cuerpo se derrama.

Tú me derrites con los ojos,
y con tu boca ni hablar,
con tu cuerpo y mi receta
son tus piernas un manjar.

Y tus uñas limpiamente
en mi espalda han de encallar,
si mi cama fuese un barco
podríamos naufragar.


...Close your eyes. Let your soul taste me. There's no useful shield against this fire...

Libre (2013)

               Pisar tierra firme al toparme con tu mi-
rada anhelante, y forjar ese tercer camino, lleno 
de piedras, pero lleno de sonrisas. 


               Y una a una, sin prisa ni violencia, cae-
rán las cadenas que atan tus caderas a la tediosa 
monotonía.


               Son cadenas que se rompen con labios, 
no necesito desenvainar mi espada.


               Enterraré mis armas en un cementerio 
lejano y dejaré que me muerdas placenteramente, que dejes grietas en mi espalda, abriéndote ca-
mino en la noche, y se perderán las antiguas ciu-
dades y las casas llenas de huellas. Me perderé a mí mismo para reencontrarme a tu lado.

               Y no te reclamaré mía, ni pondré nuevas cadenas en tus caderas. Te dejaré bailar bajo la 
lluvia, besarme bajo la luz del atardecer, y espan-
tar tus pesadillas junto a mí, bajo la luz de la luna.

Leyéndote (2011)

Ese libro que es tu rostro, con palabras sublimes, que cada quien puede interpretar a su antojo, y algunos, por casualidad o por experiencia, lo interpretan con exactitud. Esa mirada tierna que esconde tus casi irrefrenables ganas de besarme. Esa sonrisa fingida que esconde el dolor de tu pasado; yo lo entiendo.
Deja tú máscara a un lado, que yo haré lo propio con la mía. No necesitas intentar ocultar lo que yo puedo ver, y yo tampoco. Hay una lágrima acariciando tu rostro a hurtadillas; deja que sean mis dedos los que lo hagan, y que tu sonrisa adquiera fuerza.
   Es difícil ser comprendido cuando eres diferente, cuando levantas la cabeza resaltando por entre la multitud, diciendo "aquí estoy". Me enorgullece ser incomprendido: es la manera en la que me demuestro a mí mismo que estoy progresando. Me enorgullece caer: ¿cómo tropiezas con una piedra si no estás caminando? Me enorgullece ver gente a mi alrededor señalándome y riendo cuando caigo: nada como deleitar el paladar con el sabor del triunfo, una vez que te levantas y se dan cuenta que quedaron por debajo de ti, porque tú hiciste algo. Caíste, sí, pero aprendiste de la caída. ¿Te atormentan los fantasmas del pasado? ¿Y qué son los fantasmas, sino seres muertos?

El secreto está en ser tú mismo el verdugo, que vaya asesinando todo el pasado innecesario, sin preocuparse por los fantasmas que puedan perseguirte.

Las palabras que a mí me escriben (2013)

Y en el reflejo, 
su espejo,
en su vista al mar
la ventana.

En esta vida pagana
que se vive a expensas de este chico,
la humanidad dio un brinco,
y los ángeles tocan la aldaba.

Pues si en la batalla está en juego
la vida de ese ser humano,
se me atarán las manos,
no importa cuán fuerte esté el fuego.

Y yo que ruego
por sentir la alegría,
pero en la máscara fría,
no habrá paso al desasosiego.

Y yo que ansío,
tenerte aquí al lado mío,
pero viene la puñalada,
y me toca huir de nuevo.

Son intentos fallidos
de las palabras que se llevan vientos,
que con sentimientos
elevan ángeles caídos.

Por haber sido
lo que en un tiempo estaba prohibido,
no queda sino afrontar
el paisaje descolorido.

Y atento espero
para no decir que te quiero,
y que las flores deshojen mis dedos
hasta que se acaben.


Y aunque se claven
las venas en mis espinas,
llegaré a la cima
con lágrimas que botan ojos.

Son sentimientos
que jamás se dicen,
que si respiras, omites,
sino te van consumiendo.

Que si se cae la espada
por el abismo inconcluso,
me encontrarán recluso
en el olor de una mirada.

Abre las puertas
para que no salga nunca,
y que el silencio me cubra
como a la niña enamorada.

Las Palabras (2011)

Las palabras, fino arte,
causa de muchos de mis desvelos,
puedo jugar con su orden,
con su orden jugar puedo.

Puedo moldearlas, reparar errores,
hacer rebosar tu alegría,
capturar las adecuadas
en una dulce poesía.

Pueden llegar a tu corazón
más rápido que una espada,
si la mente del que las dice
se encuentra bien afilada.

Hacerte suspirar
como el aroma de una rosa,
más aún si se domina el verso
casi tanto como la prosa.

Pueden llevarte a otro mundo,
donde no existan problemas,
donde estemos tú y yo solos
abrazados en la arena.


Mis labios pueden ser manos,
y mis palabras caricias,
si te tocan, ten cuidado,
pues su suavidad envicia.

Y ese delicioso vicio,
que quiero sentir de tu parte,
ocurre cuando las palabras
se transforman en un arte.

Lo importante no es apresarlas,
ni de ellas ser preso,
pero ya basta de palabras:

ven aquí, dame un beso.

La Leyenda De La Fuente (2009)

Cuenta una antigua leyenda,
que hay una fuente escondida,
para la vista de pocos
que en realidad tienen vida.

Y esta fuente no se seca
aunque el sol tenga hambre,
pues si el agua se acabara,
seguiría fluyendo... sangre.

Gente que la busca
para de su belleza despojarla,
¡qué desperdicio de tiempo!
jamás podrán encontrarla.

Sin la mirada adecuada,
ni con talismanes de renombre,
la fuente hará ademán alguno
de parecer algo más que un hombre.

Sin el brillo requerido
que sus escondrijos alumbra,
la fuente seguirá lejos
aunque esté a tu lado en la penumbra.


Cierra los ojos,
ahora mira atentamente,
sonríe con inocencia
y allí estará la fuente.

Y una vez que la consigas,
bebe de ella hasta saciarte,
contiene una mezcla
de amor y pureza... energía y arte.

Y cuando la saciedad te invada,
acaricia, abraza, toca,
y encontrarás suavidad
en su mármol, en su roca.


...Cualquier persona que sepa vivir, aún lanzando los dados, sabrá que lo que consiga, no es suerte ni casualidad...

Lágrimas (2011)

Érase una vez
un extraño poeta,
que reía en su ironía
por cuestiones obsoletas.

Se pasaba noche y día
buscando un sentido a todo,
con la gente del montón
luchando codo con codo.

Haciendo todo a su modo,
soñando con ser feliz,
sin saber que en ese ámbito
no era más que un aprendiz.

Y la noche lo veía,
y él devolvía la mirada.
“Hoy no estoy para ironías”.
Su cara estaba opacada.

Y al bajar el rostro triste,
al notar la letra floja,
una lágrima resbala
suicidándose en la hoja.

 Hoy estoy donde no debo,
hoy mi alma está a tu lado,
y desde allá escribe ésto:
en tu dolor se ha inspirado.

El poeta, muy distante,
dejaba fluir los versos,
los ojos del corazón atentos,
los de la mente dispersos.

Y viajando por las nubes,
intenta escuchar su voz;
otra lágrima resbala;
se preocupa: ya son dos.

-Buenas noches, señorita
¿está acaso siempre así?
-No lo estoy, solo olvidé
el momento en que a plenitud viví.

Con su máscara hecha añicos
recogiendo los pedazos,
el poeta quiere tanto,
pero no puede dar un paso.

Y antes de reconstruir la máscara,
precipitada, a la carrera,
se resbala una lágrima
que viene a ser la tercera.

Pero ésta no se suicida,
sino que en sus labios reposa,
para besarla en la frente, y dejar, así,
signo más fuerte que el de una rosa.

-Buenas noches, señorita,
cierre los ojos sin miedo,
que la cuidarán mis versos,
que la cuidará mi esmero.

Just In Case (2011)

No creas que eres la roca
en el medio de mi camino:
cambiaría mi destino
o bordearía tu existencia.

Le hace juego a mi elocuencia
cómo se asoman tus dudas,
al creer que eres mi Judas
cuando en realidad doy gracias.

Tu papel no es mi desgracia,
sí deja un sabor amargo,
que acentúa mi letargo
cuando de ti me despido.

No quedas en el olvido,
si quedas en el pasado,
y en mi rostro está plasmado
el feliz paso del ayer.

Te quise como persona y como mujer,
fuiste testigo de cuánto,
y debes estar al tanto:
rencor a ti no te tengo.


Yo mi condición sostengo:
aquí tú has de tenerme,
no como antes, no debo detenerme,
pues hay que seguir adelante.

Ya no pienses en el antes
que jamás será un ahora,
y que la sonrisa que tus labios decora
ya no sea, pues, tan falsa.

Viniste al mundo descalza,
simple y sin complicaciones
no dejes que las situaciones
dificulten tu existencia.

Verte feliz me gustaría. Por favor, lucha por eso.

Dedicado a una persona que supo entenderme, quererme, y hacerme feliz. Muchas gracias. Te Quiero Mucho.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Y mueren (12 de Febrero. 2014)

“Lo sé. Lo advierto. Empieza a habitarme un ansia de tormentas” Carolina Londres.

            Corren sedientos de cambio, hambrientos de progreso, enceguecidos de impotencia, con el elaborado artilugio demoníaco que llaman patriotismo reluciendo, heroicamente, en sus ojos desorbitados. Sudan gloria, trastabillan con determinación, les duelen las piernas, les patalea el corazón, pero siguen corriendo. Van armados con piedras, o al menos eso creen ellos. Saben por qué corren, o al menos eso creen ellos.
            ¿Por qué corren? ¿Por qué luchan? ¿Porque los mandó un “líder”? No lo veo corriendo con ustedes. No veo su sed, su hambre ni su sudor en ninguna parte. De hecho, está sentado, cómodo y seguro, contemplando las consecuencias de sus palabras. Su líder es su Europa, ustedes son su África, ustedes creen que luchan CON él pero luchan PARA él. ¿Van armados con piedras? Sí, pero… ¿no lo ven? Las piedras se fragmentan cuando besan el suelo, se convierten en balas. Las bestias hambrientas, podridas por los deseos inmundos de la “civilización”, los esperan con sus fusiles vacíos.
            Ustedes no tienen armas, ellos no tenían municiones: bienvenidos al suicidio.

            Corren sedientos de miedo, hambrientos de miedo, enceguecidos de miedo. Se les olvidó el patriotismo, porque se les escapa lo que verdaderamente importa: sus vidas. Sudan miedo, trastabillan y mueren… trastabillan y mueren.

domingo, 9 de febrero de 2014

Haelt Craam (2012)

Como un pueblo que se levanta
encendiendo antorchas,
así perseguirán mis prosas
y versos la energía que fluye

cuando lo que se intuye
no es precisamente la calma,
sino una unión de almas
que a ejércitos prende en llamas.

Dime que me amas
aunque yo ya lo sé,
pues escucharlo otra vez
hará que resucite mi esperanza.

Si pongo en una balanza
lo que hemos vivido,
todo lo que fuimos
no se compara con lo que somos.

Y con mi ataque te desplomo,
y tu sonrisa te delata,
y veo los ojos de gata
que vigilan lo que hago.

Con tu reflejo en el lago,
a la luz de la luna,
prepararemos la cuna
y nacerá nuestro protector.

Que no es más que el luchador
con tus destrezas y las mías,
pues de la noche hasta el día
Te Amo y somos uno solo.

Tú eres las gotas rojas
que de noche me alimentan,
y en la selva de tu pelo
yo encontré todas las letras


para plasmar en papel
con la tinta que es mi propia sangre,
que sacias mi curiosidad
y eventualmente mi hambre.

Graveyard (2011)

Caminando por las oscuras brechas que deja el pasto, bajo las siniestras sombras que dibujan las lápidas a la luz de la luna. No hay un alma que se escuche en el lugar, mas miles de ellas deambulan a mi alrededor: las puedo sentir. Pero las ignoro, pues no tengo tiempo que perder. Cuanto antes pueda disfrutar de tu presencia, más pronto estaré feliz. Consigo pistas, rastros a medida que camino; la estela borrosa que dejan los fantasmas de tu pasado. Me inclino por primera vez al notar la muñeca en el suelo. Allí estás tú, con tu inocencia insensata; frágil en mis poderosos dedos que, en vez de destrozarte, te acarician dulcemente, regalándole color a tus mejillas, brillo a tus ojos, sinceridad a tu sonrisa. ¿Miedo?... ¡sí!, definitivamente percibo miedo. Tú no contabas con que fuera capaz de encontrar esa muñeca; yo no contaba con que mi embeleso por ella fuera tan fuerte. La beso en la frente sin parar de recordarte, y prosigo la búsqueda. 
No pasa mucho tiempo, cuando me veo obligado a bordear la zona para no caer en un precipicio muy bien escondido. Me siento a orillas del precipicio, contemplando tu profundo y mortal orgullo. Sonrío al ver que una innumerable cantidad de personas ha caído, pero yo he logrado evadir la trampa. Sonrío porque sé que, donde te encuentres, hay una marca en tu piel que se borrará con mi presencia, y ya lo sabes. 
Entonces noto mi error: me pongo de pie sobresaltado, desenvaino mis espadas y arremeto contra esa diabólica sonrisa. Destrozo a la muñeca con el triunfo dibujado en mi rostro, y la veo desvanecerse en un montón de cenizas que se dispersan con el viento. Comienzo mi descenso cauteloso, apoyándome en las traicioneras rocas, con la confianza puesta en que no me traicionarán a mí.
"En el sitio menos esperado, como, irónicamente, era de esperarse" -le digo al suelo, una vez que llego al fondo del precipicio, sabiendo que me escuchas.
En el suelo, ligeramente enterrada, la verdadera muñeca. Me inclino por segunda vez para comenzar a cavar con mis manos aquella tumba sin lápida, con toda la ansiedad y esfuerzo posibles. Finalmente, logro desenterrarte.
"Dile a tus demonios que no podrán engañarme, y a tu orgullo que, por más profundo que sea, siempre llegaré a conseguir a tu verdadero ser" -te dije, justo antes de darte un ligero beso para despertarte-.
Te puse en mis brazos, y desaparecimos.

...Even in a graveyard, you can find beautiful flowers...

Gotas Saladas de Olvido (2013)


Zarpa el bote, y al ataque;
la bandera negra izada:
la recompensa tan esperada
la robaré a medianoche.

Voy remando a mar abierto,
me acompañan mis amigos;
gotas saladas de olvido
junto al sonido del viento.

Muy bien ahora me siento
aunque ayer estaba mal,
contemplo en el turbio mar
el tambaleo de mis emociones.

Remo, y a medida que lo hago,
mis recuerdos dejo a un lado,
forman parte de un pasado
que ahogado ya no me afecta.

Cae una noche serena,
y se hace la hora del asalto,
y sus caras de infarto
le dan más brillo a mi espada.

Más fácil de lo que esperaba
nos apoderamos de todo,
ni en el más mínimo recodo
hemos dejado una migaja.

Navegamos victoriosos
con regocijo en los ojos,
pero mis brazos se hacen flojos 
al escuchar ese canto.

Son hermosos, dulces tonos
que empalagan mi razón,
y directo al corazón
llegan donde nada había llegado.

Y salieron de las aguas
con sus hermosas cabelleras,
y juro, ante ustedes juro
que podía mirarlas la noche entera.

Se acercaron al bote
sin parar de cantar nunca;
unas que nos embelesan
y otras que hunden nuestro lote.

Recupero la conciencia
con una suave brisa
y mis amigos son cadáveres
sin ojos y con una sonrisa.

Se alejan sin previo aviso
y ni siquiera me despido,
sólo quedan ante mis ojos
las gotas saladas de olvido.

Gente (Fecha desconocida)

Gente que va,
gente que viene,
gente que se queda,
te abraza y luego se va.

Gente que te escupe
cuando menos te los esperas,
gente que hoy te quiere
y que mañana te desprecia.

Gente a la que aprendes a querer
para nada,
gente desalmada,
que deja huella y desaparece.

Gente que se queja
pero nunca hace el esfuerzo
de hacer algo al respecto,
de salir de esa reja

donde han sido encerrados,
y su voz echada a un lado
y cada vez protestan menos,
cuando se lo quitan todo.

Gente idiotizada
por políticos corruptos,
cuya sonrisa macabra
causa alabanza, también insultos.

No dejes en manos de otro
lo mejor que tienes tú,
alza la cabeza
y cura corazones rotos.

Fire (2011)

Como querer tapar el sol con un dedo,
como querer, con alcohol, apagar el fuego,
como querer jugar cartas en un tablero:
así, así te quiero.

Con la chispa de tus ojos,
el calor de tus besos,
y el detonante de tus manos,
a tu piel me has hecho preso.

Cuando sin hablar me hablas,
es de ideas un compendio,
no puede apagarse la llama
cuando ya ésto es un incendio.

Y es normal la duda,
cuando sientes que te quemas,
cuando no sigues tu instinto
que en tu oído grita "¡frena!".

De nómada, a sedentario.
Es el cambio que yo he hecho,
aunque del miedo a la felicidad
hay un espacio muy estrecho.
  
Perdona si titubeo,
no está en mi naturaleza,
nunca estuvo en el libreto
que el cazador se convirtiera en presa.

Sé que contigo no hace falta nada más,
y, aunque la tentación no sea escasa,
hoy yo mismo me amarro las manos,
hoy el que caza se queda en casa.

Y aunque el mundo no se oponga
a que mis armas yo deponga,
seguiré en esta cama la batalla,

junto a quien envuelto en llamas me halla.

Face It (2012)

Sal de la manta
que cubre tu cuerpo,
y reta al demonio
que vino a por ti.

Abre los ojos,
escucha el silencio,
y, de forma sublime,
lo podrás sentir.

Dice el reloj
que ha aprendido a moverse,
y que no se preocupa por el ayer.

Pero el reloj
no tiene que olvidar
el sabor de los labios de una mujer.

Estoy de pie
en mi habitación,
ya sal donde quiera que estés.

Aquellos ojos rojos
llenos de fascinación,
ansían mi mundo al revés.

¿De qué te alimentas,
si no tengo miedo?
Te veo más débil que antes.

Termina de entender,
que tu cena no he de ser,
deposita tu ansiedad en otra parte.

Enciendo mi fuego, tu fuego,
el de los dos,
y puedo ver su cara de espanto.

Luego de que él se vaya,
tú me apaciguarás,
al ritmo de tus manos y tu canto.

Pero no tan fácilmente
lo he de vencer,
pues enciendo un cigarrillo

y lo veo volver.

Explosión (2013)

               Estoy muy lejos de tus lamentos, del otro lado del caudaloso río, en las tranquilidades que me proporciona la cacería y el juego. Con una sonrisa automática contemplo cómo bombardeas despiadadamente el mismo sitio una y otra vez. Sigues divirtiéndome con tus explosiones, parecen fuegos artificiales desde donde estoy. En otro orden de ideas, a mi derecha te encuentro, con tu temor de costumbre. Con el temor de que me apropie de ti y debas dejar todo lo demás atrás. Aparece un círculo gris en lo alto y es el momento de sacarte de la jaula de hierro donde te tenían escondida. Te llevo de la mano y a lo lejos, en el cielo, reímos contemplando el espectáculo de fuegos artificiales nocturnos.

sábado, 8 de febrero de 2014

EXENTIS (2013)


La rosa es la fuerza bruta,
que la ironía recluta
Y profesa,
sin pies, sin cabeza.

La sombra 
hace su dulce canto,
y en medio del infarto
quise sentir que escapaba

La fragilidad 
de aquella aldaba,
con que toco tu puerta en la noche,
pues largo es el derroche

entre el azul 
y el verde coloridos,
llenos de nidos
donde florece

el metal que nos impacta.
Viene el cristal
descendiendo junto a la luz
de aquella antorcha pálida e inmensa

Y sólo pienso
que no es el momento
de frenar su recorrido
con aquel trozo de piel (roído)

con las heridas de guerra
que quizá en un fuero intento
de tomar como medalla,
he lanzado en esa playa

que tiene un río,
y también un océano,
donde todas las noches,
todas las noches me ahogo.