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domingo, 23 de marzo de 2014

Destellos carmesí (29 de Enero, 2014)

“Pero yo te llevo años, tristezas, desnuda y solitaria meditación nocturna en terrazas abiertas a los astros” Cortázar.

                        Crees entrever, entre la marea de desengaños e insatisfacción lo que, a dos palmos de distancia (es decir, a lo lejos), está sucediendo. La realidad es que caes sin haberte levantado siquiera, pero sigues tu terco y tedioso proceso de intentarlo de nuevo para no aceptar que, una vez más, has errado en tu intento de elegir el camino correcto. 
                    Cofres repletos de oro te rodean y, aún así, no consigues ni conseguirás satisfacción. Porque lo que buscas, la calma, te la arrebaté desde la primera estocada, y llénate una y otra vez de oro, o de diamantes si te apetece: acaricio monótonamente y con cierto aire nostálgico aquello que, entre agua salada y destellos carmesí, te pertenece… nos pertenece.
  

Pesadilla Invernal (27 de Enero, 2014)

“El último arlequín garabateó una figura obscena” Jorge Luis Borges.


            Dulces lozas aferradas hasta el subsuelo con garras de diamante. La estancia se iluminaba con el tenue parpadeo de una gran vela blanca. Allí, al fondo y a la izquierda, estaba la máscara y un par de espadas de repuesto. Se vistió, ignorando las sombras y las manos que parecían salir de todos lados, mientras recordaba vívidamente la mirada errática de aquel adolescente que lo atacó la noche anterior. Antes de perder el conocimiento, pudo ver a lo lejos a aquel personaje que ya en sueños había conocido.

         Llamas negras acariciaban unos ojos de león que había adoptado, sin saberlo, con la adquisición de una misteriosa magia oscura que había llegado hasta su ser producto de su miserable, pero irremediable e incesante odio. Al despertar, rodeado de sombras y manos putrefactas, sabía que esta vez había llegado demasiado lejos. 

         En aquella estancia, luego de su ritual de costumbre, hicieron su aparición dos leones hambrientos que custodiaban la figura temerosa de su domador. Con una sonrisa retorcida y una carcajada estridente, comencé la batalla.

Mañana (2013)

«Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras (…) y resulta que te quiero» Cortázar.

            Comienza como un ínfimo punto, pero luego se expande, inundando la habitación. Es tu danza, querida. Es el rayo del Sol que se le fue de las manos a las cortinas y dejó entrever, fugazmente, tu ombligo.
            Son tus manos, son las mías aferrándose a tu rostro.

            Eres el regalo al pie del árbol de Navidad que, para ser honestos, nunca quise poner ahí. Sólo tengo que aprender a desenvolverte sin romperte la envoltura.

Un Infierno (2013)

«A balazos nunca han podido matar una idea» Alejandro Jodorowsky.

«Desatar un infierno»... como si tuviese cuerdas. Como si las llamas se mantuviesen en su lugar por culpa de unas cadenas y unos grilletes.
            Como si los demonios lloraran sangre, sedientos, encarcelados en cajas de vidrio aseguradas con una delgada cinta blanca...
...Pero se romperán cuerdas, cadenas, grilletes, cajas y cintas si te le vuelves a acercar.

Poder (2013)

«Si te caes, te levanto. Y si no, me acuesto contigo» Cortázar.

    Hay un abismo en esos dos portales y no hay maquillaje que los guarde bajo sus sábanas.

    Hay un propósito en este par de laberintos y nada que impida que yo te guarde bajo las mías.


  Poder, así lo llaman por las noches los errantes.
  Poder, para que, de ahí, no te levante.

Tenue (2013)

«Tómame, si quieres (...) es lo menos que puedo darte y es todo lo que puedo darte» Cortázar.

            Me he dado cuenta de que mi cruz absorbe mis sueños, de que mi suéter no absorbe mi frío y de que es así como me gusta dormir cuando no puedo tenerte en mi pecho, como las enredaderas, que crecen de la nada y dibujan un sendero verde por toda la extensión de lo que consideran su territorio.
            Me he dado cuenta de que me consigo con tus ojos vigilándome, aunque el resto de tu cuerpo, por desgracia, no los acompañe, para morderte la boca hasta que deba detenerme, y encontrar un remedio para el clima de Diciembre.
            La poesía y la soledad son mejores amigas, y sin embargo…

             te siento tan cerca y sonriente cuando escribo, que no quiero terminar de escribir.

Dispara (2013)

             «Nos mirábamos y yo creo que ya empezábamos a desearnos» Rayuela - Julio Cortázar.
            Comienza por un desenfrenado atrevimiento provocado por unas cuantas llamas y la cálida sensación de que una lámina de vidrio resguardará tercamente a las dos personas que están dentro de este gran cuadrado que hemos inventado. Termina cuando un descuido rompa el vidrio y uno de los dos deba contemplar, sonriente, como el otro es consumido por el naranja.
            De una palabra tuya salen mil palabras tuyas: las mil de mi boca, pero te pertenecen. Y me siento a hablar porque esa es mi defensa, porque desde hace tiempo que para la pelea (apasionada) contigo estoy desarmado. 
              Húndeme en el agua y dispara.
            Húndeme en el agua… y dispara.
            Húndeme… en el agua y dispara.
            Húndeme en el agua y… dispara.

            Húndeme en el agua y dis…para.

Prólogo de guerra (2013)

«Y si nos mordemos el dolor es dulce» Rayuela - Julio Cortázar.

Cantas en la ducha, me despierto y sé, a ciencia cierta, que estoy soñando. Me dejo caer en el limbo, como si no cortaras mi respiración; como si no importara nada más que detenerme, allí donde comienza tu cintura, y aspirar hasta encarcelar tu olor en mi sangre. Y me gusta.

Me gusta porque escucho tus latidos acelerarse a lo lejos.

Me gusta porque puedes correr, pero no lo haces.

Me gusta por la porcelana viva que adorna, fragmento a fragmento, la habitación.

Me gusta porque la noche apremia y una sábana se enreda, cabizbaja, en mi garganta.


Recupero la respiración desorientado, y con una sonrisa titubeante construyéndose en mi boca.

Yo no soy Poeta (2010)

Yo no soy poeta,
yo no sé hacer versos,
sólo surgen frases
cuando con tu alma converso.

Sólo tomo frases
escritas en tus ojos,
mi vida, sin ti,
hago escritos flojos.

No tengo papel,
lápiz ni tintero,
son en tus mejillas
que escriben mis dedos.

Sólo en tus cabellos
resuelvo el misterio,
y vuelvo a tus ojos
porque allí me pierdo.

Yo sólo obtengo rimas
de tu respiración,
y es pegado a ti
que abrazo la inspiración.

Yo no soy poeta,
nunca he podido escribir,
quizás frases repetidas
como "gracias por existir".

Y es tu sonrisa,
cual abracadabra,
la que tienta mis manos
a hacer magia de las palabras.

Y vuelvo a tus ojos
porque allí me pierdo,
Pastora de mis escritos,
tus humildes ciervos.

Es tu voz la que guía
lo que debo hacer,
tierna y pequeña,
más que una simple mujer.

Yo no soy poeta,
he ahí el dilema,
porque miro esto

y parece un poema.

jueves, 20 de marzo de 2014

Vladiamp Brisce (2013)

Yo...

Soy la representación de la persona que toma tus posesiones más valiosas, el cadáver del cigarro asesinado por mis labios.

Soy el tesoro que consigues en tu camino, la espada que consigues en tu meta.

Soy los misteriosos ojos que iluminan tus rincones más oscuros.

Soy el fuego de la vela que se ahoga, sin oxígeno, dejando tus miedos en completa oscuridad.

Soy las manos que hacen su propio camino por tu cuerpo,
y la boca que lo sigue, y los dientes que se hunden en tus heridas para hacerlas más pronunciadas.

Soy la máscara sonriente ante toda adversidad, y la sonrisa pura detrás de ella cuando te ve sonreír.

Soy la cruz que representa el sufrimiento del hijo de Dios, soy la cruz que se voltea representando al traidor.

Soy la daga que atraviesa a tu peor enemigo, la misma daga que te atraviesa cuando le das la espalda.

Soy el Sol en plena noche, regalando a las estrellas mi calor.
Soy la Luna en pleno día, coloreando tu silueta del plateado del misterio.

Soy el político que ciega, que arrebata tus instintos para que comas de su mano con los ojos vendados.

Soy la sucesión de vendas en el piso, la rebelión de las masas de los vivos que cortan la mano del impostor.

Soy los ojos que te ven y te desnudan.

Soy los ojos que te huyen temerosos.

Soy el que, sin saber nadar, se empeña en ir contra la corriente, el que cae muchas veces, incluso porque se deja caer, pero siempre se levanta.

Soy el blanco de mi Luz, y el negro de mis Demonios.

Soy el que llora pocas veces, porque todo se lo guarda bajo llave en una celda.

Soy el que cena corazones, el más débil, el más fuerte.

Soy el rostro desfigurado de aquel muerto en pedazos, el rostro angelical de aquel niño que sonríe.

Soy el diluvio que destruye todo lo que has construido, y los rayos de Sol que edifican el arcoíris sobre los escombros.

Soy un misterio hecho persona, que ni yo mismo descifro, la pieza del rompecabezas que no encaja casi nunca.

Soy el dado que marca siete, y la carta en forma de esfera, el diamante a simple vista para un ciego.

Soy la hormiga que le da muerte al león, el cisne que derrota a la ballena.

Soy el edificio donde crees que está Dios, y el atardecer donde te habla y no lo escuchas.

Soy los árboles que vienen a morir por un bombillo, y las manos desgastadas de la mujer que, llorando, siembra otros.

Soy el camino fácil que no te lleva a ningún lado, y el Infierno que te lleva al Paraíso.


Soy tanto que no soy nada, y tan nada soy, que lo soy todo.

Venezuela (Fecha Desconocida)

Apareció en un trozo de papel
al fondo de aquel pozo profundo:
su persona más querida
se ha largado del mundo.

Y más allá del llanto,
más allá de la pena,
era un odio desviado
el que corría por sus venas.

En busca de la venganza
se olvidó de lo más importante:
no hay razón para escupir
o humillar al que está adelante.

Hay quienes quieren
cambiar vidas,
y personas que a la costumbre
se mantienen unidas.

Pero el miedo al cambio
nos banaliza,
nos hace tontos,
nos hace trizas.

Sin embargo existen otros
que cruzamos las fronteras,
y que provocaremos el cambio
así usted no lo quiera.

Entre muros de machismo,
feminismo y homofobia,
que si el vestido es feo
y el de allá no tiene novia.

Entre el odio y el amor
y unas heridas del alma,
yo estoy de pie, aquí, esperando,
a que abramos los ojos y se arregle esta vaina.

Que si un político es Dios,
y el otro un pobre pendejo...
yo creo que a muchos les falta
mirarse más en el espejo.

Y no esperar pasivos
y quejarnos cual viejas locas,
si usted no está haciendo nada,
usted cállese la boca.

Un Poco Más (Fecha Desconocida)

Las rosas rojas
ya son parte del ayer,
bella mujer
que de lo malo me despoja.

Quise hacerte este poema
por los besos que me llenan,
que se posan en mi boca
con tu toque sutil.

He contado tus lunares
son muchos, como los lugares
en los que lucho
sólo por ver tus ojos brillar.

Y al aspirar
tu perfume personal,
la victoria me saluda,
mi alma queda desnuda.

A tu merced,
ante la sed de esa sonrisa
que con suspicacia me hechiza
y es más linda que nunca.

Y aquí me quedo,
con mi toque más sincero,
a la puerta cuya clave,
cuya llave tengo yo.

Son simples frases,
pero ¿qué más puedo darte?
Si eres dueña de mi arte,
de mis vicios y mis mañas.

Y desde mis entrañas
un corazón hace lo suyo,
y entre murmullos
de calmado desenfreno,
puedo capturar el empeño
del amor prometedor.

"¿Rosas? ¿Para qué las rosas? El amor es más duradero".

Tú lo Sabes (Fecha desconocida)

El suelo tiembla,
es el preámbulo de mi llegada,
hoy no olvidaré nada,
me llevaré todo el fuego.

Voy cayendo en este juego
donde tú eres la meta
y de manera discreta
en mi boca hago un vicio.

Se cuelan por lo resquicios,-
por las grietas de tu disfraz,
de tu mentira fugaz-
de palabras un ejército.

¿Que si tengo o no el mérito?
Eso dímelo tú misma,
aunque tus piernas se crispan
y ya me lo has dicho todo.

He explorado los recodos
donde escondes tus temores,
y tú has visto los amores
que guardo tan escondidos.

Mantén tus ojos encendidos,
y en tu boca mi sabor,
para superar el sopor

de esta lluvia, de este frío.

domingo, 9 de marzo de 2014

Expressing my thought with words (Inspirado en un escrito de Rachel Mata Matheus) (2011)

Cuando menos pienso lo que siento,
más recuerdo lo que no entiendo.

Tengo miedo de darme cuenta,
que hay un abismo en el que caigo sin cuerda:
un lugar donde mis gritos no se escuchan,
un lugar donde es en vano mi lucha.

Destructivo pensar
en lo que acabó sin empezar.
Destructivo es soñar
algo que nunca será realidad:
un lugar donde nunca estarás,
un beso inexistente a la orilla del mar.

Hoy comienzo un nuevo día
en el que dejo mis desvelos,
en el que escuchó los "si",
en vez de escuchar los peros.

Voy dejando la maldad
que una vez me hizo caer,
y del vuelo que emprendo
es testigo el atardecer:
Hoy definitivamente no habré de perder.

No tengo miedo de la vida,
no lo tengo aunque estos días,
la oscuridad me persigue
como un imán a su polo opuesto.

No tengo miedo a la muerte,
no lo tengo aunque sé que es fuerte
observar su caminar errante
en el sentimiento aquí expuesto.

Lo que soy no te interesa,
ni te importa mi persona,
hoy te pido que te largues
pues mis ganas se desploman.

Y ahora que por fin te fuiste,
me doy cuenta que eres un chiste,
y con amargas carcajadas
ya no espero tu llegada:
mi visión está nublada
pero al menos no te veo.

Yo voy a pensar diferente
y tú no has de detenerme,
sé feliz en tu rutina
que conmigo no combina.

Me dejé cautivar en un comienzo
por tu mirada profunda,
pero de la misma profundidad
es la idiotez que te inunda.

Hasta nunca,
hay mejores caminos,
Bienvenido,

querido nuevo destino.

They Call Me Crazy (2013)

Abren la puerta del cuarto
pues consiguieron la llave,
y la palabra clave
será "detente".

Ante el terror latente
del ensimismamiento profundo
de navegar en otro mundo
y no haberme dado cuenta.

Y de forma violenta
vuelvo a entrar en razón,
doy paso a la exasperación
cuando mis manos toman.

El brillo de una inyectadora
que su camino hace,
y ahora en mi cuerpo nace
la profunda somnolencia.

Abro los ojos
y a lo lejos los veo hablando,
lentamente enfocando
pero sin oír qué dicen.

Paredes grises
combinan con mi futuro,
en aquel cuarto oscuro
buscando cómo escaparme.

¿Van a matarme?
En el aire está la pregunta,
y mis nervios de punta
cuando siento que regresan.

-Una sorpresa les daré-
es lo que pienso,
y el camino más extenso
es el que elijo en la carrera.

Tropas enteras
persiguen la recompensa,
y con camisa de fuerza
me encuentro a los dos minutos.

-¡Qué poco astuto!-
pienso para mis adentros,
con los brazos somnolientos
porque me mordió la cobra.

Y es por mi obra
que el ejército me atrapa,
y bajo la capa
ya no tengo mis espadas.

Las carcajadas
se escuchan a los lejos,
en la sala del espejo
donde veo el mar de fondo.

Que está tan hondo,
que me aterra solo mirarlo,
y veo el fajo
de billetes en la esquina.

Pues la entidad mezquina
la ha ganado en la captura,
pero en mi sepultura
al bosque yo seguiré viendo.

Corro aunque cayendo,
busco la salida,
un plato de comida
me detiene al instante.

Como, aunque distante,
pues sé que estoy dormido
cuando calma mis alaridos
otra mordida punzante.

-Vas a estar bien-
me dice aquel ángel de blanco,
aunque sus alas esconde
y eso no es un buen presagio.


Y por las paredes blancas
supongo estar en el cielo,
y muero porque siento
que murieron mis anhelos.

The White Path (2011)

-¿Dónde está tu armadura?
-Rota -he de responder-.
mas quien se quiera oponer
recibirá mi estocada.

A la pipa una calada,
y en el aire mis mentiras,
si la vida que respiras
no oxigena tu estupor,
se despide del amor
la damisela distraída.

Mientras tanto, al pie de un árbol,
yo te llamo dulcemente,
con mis labios, con mi mente,
con la sangre de mis venas.

Y el lobo se frena
cuando nota mi llamada,
prefiero no me des nada
si no será tu calor,
escape de mi dolor
la damisela agraciada.

Y las rosas abren paso
anunciando que tú llegas,
y mi cuerpo se doblega
para reposar en ti.

¿Que por qué hoy estoy así?
No lo describen los versos,
ni los ademanes dispersos
que uso por tenerte aquí.
Ríe y me ilumina

la damisela feliz.

The Hunted-Huntress (2012)

Vuela el águila,
escala el gato,
y yo te cazo,
y tú me cazas.

De casa en casa
buscando fuego,
y nada nuevo
mi alma exalta.

Pues en tu falta
se encuentra el frío,
del gran vacío
del todo y nada.

La muerte excava
los corazones
sin emociones:
los despedaza.

Y aquél que pasa
se desintegra,
pues ni me alegra
ni me hace daño.

Y luego de años,
(me estaba cansando)
me doy cuenta:
te estaba buscando.

Tallos de Rosas Negras (Fecha desconocida)

Se despierta sobresaltado
al fondo de un oscuro mar,
rosas negras por un lado,
en el otro el altar.

En sus manos, oxidadas cadenas,
al igual que en sus pies,
y una niebla tenebrosa
se desliza por doquier.

Sus espadas, en el suelo,
lejos de su alcance,
y su amada a lo lejos
envuelta en un profundo trance.

Las sombras de cazadores
en el agua y en la arena,
contemplando atentamente
la llegada de la cena.

Brotan lágrimas de sus ojos,
que se mezclan con las aguas,
el dulce de un cuerpo
que aún con la sal no se daña.


...Pues un caballero llora,
si sus sentimientos afloran...

Con un movimiento brusco,
su amada despierta.
su llanto se detiene
pues al menos no está muerta.

Ella intenta liberarlo,
sus hermosos ojos desorbitados,
pero no tiene fuerza suficiente:
las cadenas a su piel se han abrazado.

Una rosa se posa en el altar
como llevada por una brisa,
y una mujer en el lugar
sentada se materializa.

Sus cabellos y ropa negros,
su mirada roja y asesina,
su elegancia se hace notar
cuando se levanta y camina.

...Pues una dama controla,
si sus cualidades afloran...


Las criaturas del mar
parecen seguir sus pasos,
y cuando tocan a la dama,
son hombres armados, hombres descalzos.

Son hombres sedientos,
con odio ajeno,
y el que yace en las cadenas
ya no está sereno.

...Pues cuando el peligro acecha, incluso un demonio que esté de tu lado, es un aliado...

Se deja llevar,
como mecanismo de defensa,
y sus brazos, sus venas,
las cadenas se tensan.

Un grito desaforado,
rompe el molesto silencio,
un hombre con cadenas rotas,
con la batalla hace encuentro.

...Pues un hombre destruye

Cuando la justicia de él huye...

Envuelto en pétalos rotos
sangre enemiga que se derrama,
cierra los ojos para dormir,
sueña que despierta en una cama.


...Procura que tu sonrisa esté impregnada de ternura, para que nadie espere tu ataque...

Sofía (Fecha desconocida)

Desnuda, como llegó al mundo; desnuda, como partirá de él. Deshecha en lágrimas, lágrimas que adornan el suelo junto con las colillas y una botella vacía de algún vodka barato. Así se encuentra Sofía, con una hojilla que acaricia su piel, que de a ratos le da un beso sangriento. Entrega su última carta al viento, en una hoja que se mancha de sangre al rozar sus alas malheridas. Sofía resume su vida en ráfagas de pensamientos. Recuerda a los vampiros que la atacaron en esa noche donde reinaba la oscuridad, dejándola moribunda. Recuerda la cruz que fue obligada a cargar, doblegándose por el peso. Enciende su último cigarro con manos temblorosas, y sonríe al recordar que pronto no habrá más dolor. Sofía era hermosa, sus pechos descubiertos a la luz de la luna no podían verse mejor. Logra ver a un sujeto encapuchado, vestido todo de negro, abajo en la calle. Su espalda apoyada contra un muro, su rostro no logra ver por la capucha, pero siente que sonríe.
-Ya era hora, idiota -le susurra amargamente a la muerte, mientras se coloca de pie.
Sofía disfruta sus últimas bocanadas de aire como el mejor de los manjares, mientras la cruz que cuelga de su cuello cae repentinamente haciéndose añicos. Se coloca a un paso de la caída, y sólo se detiene unos segundos a mirar la luna llena y las estrellas, antes de cerrar los ojos.
-Rompieron mi espada, necesito tu hoz -logra decir justo antes de que una ráfaga de viento despierte sus cabellos.
Como si fuera la señal esperada, Sofía da un gran salto hacia adelante, y comienza a caer más y más rápido; sus alas se deshacen a medida que cae. Siente que ya debe estar por tocar el suelo, y sonríe. Pero algo la abraza, y se eleva nuevamente: la Muerte la coloca a salvo. Sus alas negras son inmensas, y sólo se ven unos ojos rojos a través de la capucha. Inesperadamente, la muerte se arrodilla, y besa los pies de Sofía.
-Tu hoz -le dice ella impacientemente, a lo que la muerte responde entregándosela.
Sofía acaricia el arma, admirando su filo, hipnotizada con su brillo. Fueron dos descensos limpios, y ejecutados de una manera inigualable. Un desgarrador grito interrumpe el silencio, acompañado de una carcajada de triunfo. Una figura desnuda se retira del lugar, dejando a la muerte ensangrentada, con sus alas mutiladas. Sofía nunca volvió a ser vista, y desde entonces, nosotros mismos nos encargamos de darnos muerte.

...Even with a broken sword, stay on your feet till the end...

Si Lloras (2012)

Y cuando lloras,
siento el delirio
de sacarte del martirio
que tu sonrisa me roba.

Y el llanto que te devora
consumirlo entre mis manos,
con la fuerza del reclamo
por el blanco en tus mejillas.

Porque si tus ojos brillan
siempre siento un sobresalto,
pero si lo hacen por llanto
no me pidas que esté bien.

Pues cual pinchazo en la sien,
el dolor es penetrante,
y tu calma es mi calmante,
valga la redundancia.

Yo conservo tu fragancia
a donde quiera que voy,
si has de llorar hoy
se harán notar mis pensamientos.

Para correr a tu encuentro,
y ser lo que necesitas:
la gota de agua bendita
que seque tu sufrimiento.

Si Caes (2012)

Y si caes, ¿qué más da?
el futuro te levanta                          
cuando tu sonrisa implantas
para enfrentar la caída.

No te quiero alicaída
saboreando amargos suelos,
que la causa de tus desvelos
sean, quizás, las palabras.

Y cuando tus alas abras
espero me lleves contigo,
yo seré el cálido abrigo
que tu vuelo agiliza.

Y que sientas en cada brisa
el fuego que te dan mis besos,
o el calor de mis caricias

acunando tu progreso.

Runaway (2013)

Corre hacia el norte,
yo lo mismo haré hacia el sur:
igual nos encontraremos
cuando la verdad afrontes.

Y yo buscaré la esencia
que dejé caer al pozo
que hace juego con tus ojos...
que me opone resistencia.

La verdad aquí se ofrenda
para los que quieren verla,
yo prefiero dar la espalda
y taparme con una venda.

Pero no es por cobardía,
sino por ver más allá,
aunque tu voz anhelante
se une a la algarabía.

No hay pasajes de la historia
que hagan revivir mis logros,
yo no quiero mi renombre,
sino estar en tu memoria.


Si sales del laberinto,
si resuelves el enigma,
prometo darle a tu vida
lo que al paladar da un vino tinto.

Mientras tanto el tiempo corre,
y yo aquí: al acecho, a la espera.
Que tu puntería sea certera
y mis palabras no se borren,
para darle a mis escritos

la fluidez que causa tu nombre.

Rebirth (Fecha desconocida)

Un cuerpo que yace inmóvil,
moribundo en una cama,
rociado de soledad
a la luz de una débil flama.

Una herida mortal
causada por el destino,
pues éste actúa a veces
de un modo mezquino.

Traicionado por sus vicios,
el cuerpo inerte,
pues en la debilidad,
danza feliz la muerte.

Una dulce melodía
retumba en las paredes,
la araña siniestra que teje pesadillas
nota cómo se queman sus redes.

Hace presencia un ángel desnudo
en la habitación,
contempla mi cuerpo herido de muerte
con consternación.

Prosigue su canto melodioso,
un poco quebrado por el llanto
las estrellas, en la ventana,
la contemplan con encanto.

Fue la primera vez que vi el agua avivando al fuego, las lágrimas no paraban de brotar de esos angelicales ojos, haciendo contacto con mis heridas. Podía verlo todo mientras flotaba por la habitación. Decidí entonces que no era el momento de partir. Necesitaba decirle a ese hermoso ángel que todo estaba bien. Necesitaba mimar su cuerpo de mujer, y besar sus alas. Por cada lágrima, la llama se hacía más y más fuerte

En un túnel misterioso,
contemplando mis errores,
miran al suelo los pequeños,
y a mis ojos los mayores.

Es un campo de batalla
donde debo hacerles frente
-Hay un ángel que me espera,
no me pidan ser clemente.

Habilidoso combate,
pues en esto ya soy diestro,
aprendí de mis errores,
ellos son mis mejores maestros.

Y al descuidarme un segundo
el ambiente desaparece,
mi cuerpo ya no perece,
salgo del sueño profundo.

Siento en mí un gran peso,
porque dejes de llorar imploro,
así que lentamente me incorporo
y en tu boca planto un beso.


Era la única forma de detener su canto sin arrepentirme toda la vida. Me envolvió con sus brazos, y luego con sus alas. Agradecí profundamente a aquel ser por devolverme la vida.